¡Pobres pajaritos! La tienen bien difícil. ¿Dónde podrán
anidar? En la Línea 1 del metro de Santiago las opciones son pocas y complejas:
emigrar al poniente es partir a Neptuno. Y volar al oriente, es meterse en las
rejas. Lo primero es extremo: pedirles que abandonen la tierra para salir hacia
los confines del sistema solar es agotador (¡un par de aleteadas más y se encontrarán
con san Pablo allá en la gloria!). Entonces se preguntan, ¿será posible trascender
aquellas malditas rejas que amenazan con enjaularlos? Quienes lo han logrado
testifican que luego se llega al Ecuador. ¡Qué preciosura! ¡Calor en la mitad
del mundo! Sí, esos son rumores motivantes, ilusiones poderosas para no aflojar
el vuelo. [Nota del editor: léase con un mapa de la red de trenes santiaguinos
frente a los ojos].
Historias corrientes que pueden estar sucediendo en este preciso momento en cualquier lugar del mundo.
Qué buen relato breve
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